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Los trabajadores del servicio público nos están dando una lección

Por Lee Saunders ·

No existe ningún sector de la fuerza laboral más resiliente que quienes trabajan en el servicio público. Mientras los multimillonarios encarecen los costos para las familias obreras y se recorta el financiamiento para los servicios esenciales, se les pide a estos trabajadores que hagan más con menos.

Cada día van más allá de sus obligaciones para responder a las necesidades de su comunidad: actuando durante eventos climáticos extremos, respondiendo a emergencias, educando a la próxima generación, manteniendo limpias nuestras calles, cuidando a pacientes y personas mayores, garantizando la seguridad pública, y mucho más.

Esta Semana de Reconocimiento al Servicio Público, podemos mostrar nuestro aprecio por su determinación y dedicación siguiendo su ejemplo y uniéndonos a la lucha para proteger los servicios públicos y la voz de los trabajadores en sus lugares de trabajo.

A pesar de la importancia de todo lo que hacen, los trabajadores del servicio público frecuentemente enfrentan ataques de políticos antisindicalistas, en lugar de recibir el apoyo que merecen. Estos ataques incluyen recortes presupuestarios que ponen en peligro sus empleos, crisis de personal que comprometen la seguridad de todos, y amenazas a sus salarios y beneficios.

Sin rendirse jamás, los trabajadores del servicio público responden a estos ataques organizándose.

A nivel nacional, los miembros de AFSCME están usando su voz sindical para exigir más para sus comunidades. Desde que los extremistas en el Congreso y la administración Trump recortaron imprudentemente el financiamiento para Medicaid, asistencia alimentaria y otros programas con el fin de otorgar exenciones fiscales a los multimillonarios, los miembros de AFSCME han estado luchando a nivel estatal y local para proteger escuelas, hospitales, proyectos de obras públicas y más.

En los tribunales, los miembros de AFSCME han protegido exitosamente el financiamiento para museos, bibliotecas y cuidado infantil. Y en la mesa de negociación, continúan negociando por salarios justos, dotación de personal segura y respeto, todo lo cual garantiza que los servicios públicos sigan siendo fuertes para nuestras comunidades.

No lo hacen para enriquecerse ni para hacerse famosos. Siguen adelante —entre bastidores y fuera de los reflectores— porque trabajar en el servicio público es su vocación de vida.

Su resiliencia y perseverancia nos enseña a todos una lección importante: la mejor manera de canalizar nuestro amor por este país y nuestro compromiso con nuestras comunidades es organizándonos y uniéndonos para mejorar la vida de los trabajadores.

Así que, esta semana, recuerde mostrar su aprecio por los trabajadores del servicio público uniéndose a ellos en la lucha. Si conoce a un miembro de AFSCME cuyo servicio deba ser reconocido y celebrado, haga clic aquí para nominarlo para el premio “Never Quit”.